Guías, Pan—16.01.2023

Receta—Pan de camping sin horno

Hacer pan al aire libre es un gran placer para los que disfrutamos de cocinar lo que comemos cuando estamos de acampada. Además de ser una actividad entretenida y gratificante, puede ser un recurso más en el catálogo de herramientas para la autosuficiencia.

Hay muchas maneras de hacer pan al aire libre, distintas combinaciones de ingredientes, varias formas de cocinarlo, etc. Esta es una de las más sencillas, la que hago con más frecuencia, sin necesidad de cacharros especiales, utensilios extraños, ni horno. Y sin apenas ensuciar. 

Incluir receta en el título es puro clickbait, o ciberanzuelo, pero sirve para acotar la propuesta de esta entrada. Más que un procedimiento cerrado, pretende facilitar las indicaciones necesarias para hacer un pan campestre de manera fácil y espíritu minimalista.

Utilizaremos las herramientas que ya tenemos (si es que cocinamos cuando acampamos) y los mínimos ingredientes, siguiendo unas pautas generales que el interesado deberá adaptar a sus medios, sus gustos y las ganas de complicarse la vida.

Porque además, a partir de esta masa, podemos preparar un abanico prácticamente infinito de variantes incluyendo otros ingredientes, maneras de cocinarlo o formatos diferentes. Tómese, pues, como un punto de partida orientativo y no como una doctrina grabada en mármol. Prueba, repite y modifica a tu gusto.

La receta

Se trata de un pan plano, tipo torta, que cocinaremos en la sartén. Esta manera de formar la masa, aplastándola con las manos hasta obtener un disco es, probablemente, una de las más antiguas e intuitivas. Requiere el empleo de unos pocos utensilios y permite ser cocinada sobre casi cualquier superficie caliente: piedras calentadas al fuego, una plancha o una parrilla, por ejemplo.

Daremos una pequeña fermentación a nuestra masa de harina de trigo, lo que hará que se hinche y resulte un pan tierno que podremos comer tal cual, rellenarlo, cubrirlo, o usarlo como cubierto, para empujar y rebañar el fondo de la olla, donde siempre se queda lo mejor.

Utensilios

  • Cocina de camping. Actualmente uso una cocina de alcohol Trangia Mini que dispone de todo lo imprescindible: quemador, olla y sartén. Pero vale cualquiera, la que tengas.
  • Recipiente. Olla, cuenco o similar. Uso la olla de la cocina que tiene una capacidad de 0,8 l.
  • Sartén. Mejor si es antiadherente. La sartén de mi cocina es de 15 cm de diámetro.
  • Cuchara. No es necesaria pero la usaremos como referencia para las cantidades.
  • Palillos chinos. Tampoco son necesarios pero son muy útiles para mezclar y dar la vuelta a los panes. Son un buen accesorio para la cocina de camping en general: son versátiles, no pesan y se guardan en cualquier parte.

Ingredientes para 5 panes

  • Harina de trigo: 5 cucharadas colmadas. De la que encuentres. Depende de cómo viajes, puede ser un engorro cargar con paquetes de 1 kg de harina, pero según por dónde lo hagas, puede que encuentres comercios donde la vendan a granel. En las panaderías, a veces ni te la cobran.
  • Agua: Unas 20 cucharadas. 
  • Sal: ⅓ de cucharada.
  • Levadura seca: ¼ de cucharada. Este tipo de levadura es la mejor opción. Los sobres no ocupan, ni pesan, ni necesita refrigeración. Es importante distinguir entre levadura de panadero e impulsor químico (tipo Royal). Nos interesa la primera. No suele ser complicado encontrarla.

Preparación

  • Mezcla los ingredientes. Pon la harina, la sal y la levadura en la olla, agrega el agua y mézclalo todo con ayuda del palillo hasta que no quede harina seca. Dependiendo del tipo de harina, es muy posible que la cantidad de agua indicada te parezca poca (masa muy dura o harina que no se integra) o mucha (masa muy líquida y pegajosa). Puedes empezar añadiendo un poco menos por si acaso y corregir añadiendo poco a poco más agua si está dura o harina si queda líquida.
  • Amasa. Una vez mezclados los ingredientes, la masa será algo pegajosa, pero las paredes de la olla deben quedar limpias. Dale vueltas con el palillo apoyándote en las paredes de la olla. Al cabo de unas vueltas, la masa debe desprenderse fácilmente de las paredes e ir formando una bola en el extremo del palillo. No debe llevar más de unos pocos minutos. Puedes hacer unos 3 ciclos de 10 vueltas con reposos de 5 minutos entre ellos.
  • Deja reposar. Una vez que la masa esté trabajada (la superficie debe estar lisa, pero no te obsesiones con eso) déjala dentro de la olla, tapada con la sartén. Queremos que la levadura comience a actuar, pero no nos importa mucho que la masa gane volumen o llegue a un punto determinado. Dependiendo de la temperatura ambiental (más calor, menos tiempo y viceversa), del hambre que tengamos o lo impacientes que seamos, la dejaremos alrededor de 1 hora.

  • Divide la masa. Estrangula la bola entre tus dedos índice y pulgar para cortarla sin estirar de ella. Haz 5 porciones de tamaño similar y dales forma de bola entre las palmas de las manos. Déjalas reposar unos minutos mientras preparas el «horno».
  • Estira las bolas. Aplasta cada pieza entre tus manos hasta obtener un disco del diámetro de la sartén (15 cm). Procura que el grosor sea uniforme. Si te cuesta estirarlas hazlo en varias veces dejando un poco de reposo entre ellas, verás que con cada descanso la masa se vuelve más dúctil.
  • Calienta la sartén. Si puedes regular la llama de tu cocina, ponla a tope hasta que la sartén esté caliente. 
  • Cocínala. Coloca con delicadeza, pero sin quemarte, la torta en la sartén. Dependiendo de la potencia de tu fuego tardará más o menos, con 1 minuto debe bastar. Dale la vuelta y tenla, más o menos, otro minuto. Puede que el pan se hinche o no, según lo uniforme que lo hayas estirado, aunque eso no es tan importante ¡emociona ver cómo crecen delante de tus ojos!
  • ¡A comer! Puedes comerlas inmediatamente. Normalmente, cuando termino una tanda, la mitad ha caído mientras preparo las últimas. Si no las comes en el momento puedes conservarlas envueltas en una tela, en una bolsa o en la olla tapada.

Notas

  • Variaciones. A partir de esta masa puedes hacer muchas variaciones. Introduce en la masa hierbas o especias. Úsala como base de pizza, después de darle la vuelta coloca encima los ingredientes que más te gustan. Puedes usar la olla como campana colocándola sobre la sartén, simulando un pequeño horno. También puedes rellenarla; coloca entre dos discos finos cualquier cosa que te guste y sella un poco los bordes antes de ponerlo sobre la sartén. Prueba a freírla alguna vez.
  • Haz tantas como puedas. Ya que te pones, haz la máxima cantidad que te sea posible. Por la dimensión de mi olla y lo que dura una carga de alcohol en el hornillo, suelo hacer unos 10 panes cada vez. Lo que no te comas guárdalo en una bolsa, te aguantarán unos días y estarán como recién hechas si antes de comer las calientas un poco en la sartén.
  • No te desanimes. Si eres primerizo y después del primer intento la cosa no ha ido muy bien, sigue intentándolo. Con un poco de práctica acabarás por hacerlo sin pensar y lo harás a menudo. Si tienes dudas puedes escribirme por aqui.
  • Si no tienes cocina también puedes preparar esta masa y hacerla a la parrilla, o enrollarla en un palo y cocinarla directamente en el fuego.

Oh, My Bread!

Si ya haces pan en casa (o peor aún, si eres panadero) y no haces pan cuando vas de camping, no sé a qué estás esperando. Si no lo has hecho nunca, te animo a que lo intentes. Lo que salga de las primeras pruebas difícilmente será incomible (siempre se puede reciclar en una sopa de ajo), cada vez te saldrá de una manera (no siempre se va a mejor), descubrirás un mundo fascinante y con cada nuevo pan que hagas no podrás dejar de exclamar: Oh, My Bread!

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8 comentarios

  1. cuando este de camping intentaré probar..la pinta es buenísima, aun me acuerdo del nuestros trueques en pandemia..tu riquísimo pan por mi mojo. Feliz de leerte.


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